Situada entre el norte y el centro de la península, Navarra ha sido, a lo largo de los siglos, una encrucijada de caminos, lo que ha marcado su historia, su arte y sus tradiciones. Uno de los hechos que más fue trazando su carácter en época medieval lo constituyó el que estuviese atravesada por el Camino de Santiago. Así, esta tierra fronteriza, dejó que las influencias artísticas y culturales que llegaban del resto de Europa de la mano de los peregrinos en su marcha hacia Compostela fuese, poco a poco, definiéndola. Aparte de esto y precisamente por ser tierra de frontera entre reinos vecinos, fueron surgiendo pueblos amurallados que buscaban protección frente a frente a posibles invasiones.
Hoy, Navarra es una comarca monumental y encantada, que muestra con orgullo la herencia recibida de otros tiempos. Y es que su patrimonio artístico, surgido en gran parte porque el sepulcro del apóstol se encontró en Compostela, es impresionante. Hemos hecho una esmerada selección para este viaje y esperamos que nos acompañes, para poder mostrártelo.
|
EL VIAJE:
Día 1: Nos encontramos con los viajeros en Madrid a las 16 hrs. (ESTA ES LA HORA DE SALIDA; RECOMENDAMOS LLEGAR UN POCO ANTES AL PUNTO DE ENCUENTRO, YA QUE NO PODEMOS DEMORARNOS). Viajaremos hasta la Comunidad Navarra, a la zona cercana al pueblo de Javier, y donde pasaremos las dos noches en un hotel, casa rural o similar.
Día 2: Nos desplazaremos al precioso pueblo de Puente la Reina, donde haremos una introducción al viaje. Consideramos que no teníamos un lugar mejor para ello, ya que, en esta localidad, “todos los caminos a Santiago se hacen uno solo”. Al menos, es lo que dice el Monumento al Peregrino que nos da la bienvenida al llegar. No creáis que se trata de palabras sin más. Lo que dice es cierto, porque Puente la Reina unía, en la Edad Media, las rutas de los peregrinos que cruzaban los Pirineos por Somport y los que lo hacían por Valcarlos.
En Puente la Reina podremos ver el puente románico que se construyó, en piedra, para que quienes “hacían el camino” pudiesen cruzar el río Arga. No os contamos más. Es mejor venir y ver su maravillosa estampa.
Nuestro camino continúa hasta detenernos en la Ermita de Eunate, del siglo XIII, sencilla y llena de encanto. De planta octogonal y rodeada por un precioso paisaje llano, su historia está repleta de leyendas, que incluyen una supuesta pertenencia, en su origen, a los Templarios. Según algunas fuentes, la importancia de esta iglesia en tiempos medievales era que mantenía siempre una llama viva para orientar a los peregrinos cuando les sorprendía la noche. Lo cierto es que muchos de ellos, exhaustos, dejaron este mundo precisamente aquí, sirviéndoles la ermita como punto de enterramiento.
La última visita del día será la localidad de Artajona, uno de los mejores enclaves para sumergirse de lleno en la Edad Media, momento en que el camino de Santiago vivió su máximo esplendor. Su cerco, construido en el siglo XI, está constituido por un recinto amurallado, coronado por una iglesia, y por doce impresionantes torreones.
Día 3: Comenzaremos el día visitando el espléndido Monasterio de Leyre, situado en un monte de aspecto salvaje. Su historia también está salpicada de leyendas, como la del abad que, sorprendido por el canto de un ave, se detuvo un instante a escucharlo. Cuando regresó al cenobio, descubrió, atónito, que habían pasado trescientos años…
Antes de finalizar con el viaje y regresar a Madrid, aún tenemos una sorpresa que enseñarte. Se trata de la iglesia de Santa María de Sangüesa, declarada Monumento Nacional. Contemplaremos el conjunto escultórico de su portada, que muestra una delicada iconografía. |