|
Francisco de Goya y Lucientes es uno de los pintores españoles más entrañables. Es fácil darse cuenta de esto al conocer la vida de este insigne aragonés que vivió durante ochenta y dos años. Partiendo de un origen humilde y habiendo llevado una vida nada fácil, Goya se fue convirtiendo, poco a poco, en un pintor de abruptos contrastes y de repetidas rupturas.
Afortunadamente para los que admiramos su arte, pintó muchísimo y pasó por períodos de auténtica fiebre creadora.
Muchas de sus pinturas están repartidas por Madrid y es por eso que hemos decidido añadir esta actividad en la que os presentaremos la vida del pintor y en la que os hablaremos de las claves para interpretar sus obras. Tanto si has participado en “Leer la pintura: Goya”, en la que visitamos el Museo del Prado, como si no, ¿te animas a acompañarnos mientras recorremos los pasos que ha seguido la obra de Goya en Madrid? Visitaremos:
- La Ermita de San Antonio de la Florida
En el lugar donde hoy se alza esta bonita ermita hubo, en otros tiempos, una campiña por la que solían pasear los madrileños en cuanto tenían ocasión. Un día de 1732 se abrieron las puertas de la primera Ermita que aquí se construyó y en la que se adoraba a San Antonio de Papua. Poco a poco, las jóvenes madrileñas que querían casarse acudían a pedir al santo que les saliera un buen novio… Esto sucedía todos los días 13 de junio.
Pero no vamos a contarte más sobre la historia de la Ermita. Mejor te la contamos completa en la puerta de la misma. Justo antes de entrar a disfrutar de los bellos y sorprendentes frescos que Goya pintó para todos nosotros. |