ALGUNOS CONSEJOS PARA VIAJEROS:

Si tienes pensado viajar ahora o en el futuro, echa un vistazo a estos consejos, que consideramos muy útiles para preparar tu viaje, evitar sorpresas y disfrutar al máximo de tu tiempo libre:

  • Antes de salir de viaje.
    • Qué ropa llevar (Cuanto menos...)
    • Qué medicamentos llevar (¿Y si me pongo malo?)
    • Sobre aviones (Volando voy, volando vengo...)

  • Estando de viaje.
    • ¿Qué es la malaria?
    • ¿Cómo alimentarme?
    • ¿Cómo hacer más confortable un viaje en avión?
    • ¿Qué hacer si...?

  • De vuelta en casa.
    • El jet – lag.
    • ¿Fotos para concurso?

Antes de salir de viaje.

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Qué ropa llevar (Cuanto menos...)

Como ya hemos enunciado, nuestra propia experiencia nos ha demostrado que cuanto menos, mejor. ¿Por qué? Pues porque si llevamos un equipaje pequeño y manejable, más confortable será nuestro viaje. Además, hay que tener en cuenta que podremos encontrar casi todo lo que necesitemos en los lugares que visitemos y que así nos quedará espacio libre para hacer compras y traernos a casa objetos para el recuerdo y para la envidia (que, sin duda, vais a despertar al regreso de uno de nuestros viajes) de cuantos nos conocen. Aquí os presentamos nuestra lista de prendas y objetos recomendados para llevar en cualquiera de nuestros viajes al extranjero:

  • Ropa interior y bañador.
  • Dos pantalones largos y dos pantalones cortos.
  • Camisetas o alguna camisa.
  • Una sudadera o un forro polar ligero (para visitas a la montaña).
  • Unas zapatillas deportivas confortables o botas ligeras.
  • Sandalias de río y sandalias de piscina.
  • Un chubasquero ligero.
  • Ropa un poco más “de vestir” (un vestido en el caso de las viajeras y una camisa en el caso de los viajeros, por ejemplo).
  • Neceser de aseo.
  • Botiquín (ampliado en el siguiente punto).
  • Gafas de sol.
  • Un sombrero o una gorra.
  • Un candado.
  • En lugar de toalla de playa (que ocupa mucho espacio) recomendamos llevar un pareo de los grandes que, además, se llenará menos de arena en caso de ir a la playa.
Qué medicamentos llevar (¿Y si me pongo malo?)

No es que irse de viaje nos predisponga a ponernos enfermos. A nosotros nos ha sucedido en muy raras ocasiones, en lugares muy peculiares y en ninguno de los viajes que os ofrecemos. Pero siempre que se viaja es aconsejable llevar un pequeño botiquín por si tenemos alguna ligera indisposición. Nuestra recomendación es que llevéis lo siguiente:

  • Aspirina o algún analgésico (Gelocatil) para el dolor de cabeza, por ejemplo.
  • Antihistamínicos (por se tenemos alguna reacción alérgica).
  • Antibióticos (aunque su uso debe siempre ser prescrito por el médico, está bien llevar algunos por si se sufre alguna infección).
  • Preparación a base de Kaolín (Almax sirve) para posibles molestias de estómago.
  • Mezcla rehidratante en polvo (algo parecido a un Aquarius, pero en seco) por si sufrimos diarrea.
  • Solución antiséptica (mercromina, cristalmina, por ejemplo) por si nos hacemos algún corte o tenemos alguna rozadura en el pie.
  • Loción de calamina (Caladril) para evitar la irritación de las picaduras de los mosquitos.
  • Tiritas.
  • Tijeras y un termómetro.
  • Repelente de insectos (recomendamos Relec), protector solar, y protector labial.
Sobre aviones (Volando voy, volando vengo...)

Tanto si te encuentras entre los viajeros que fueron torturados en su infancia por películas sobre catástrofes aéreas, como “Aeropuerto 77” o “Aterriza como puedas” como si eres de los que se encuentran como Pedro por su casa en lo alto de los trampolines, te recomendamos que leas todo lo que explicamos sobre una de las formas más bellas de viajar y, por supuesto, la más segura que existe.

La primera pregunta que puede surgir respecto a los aviones es ¿por qué vuelan si son de hierro? La explicación es fácil, porque sólo tenemos que pedir que os acordéis de cuando soltabais un globo lleno de aire en el patio del colegio y éste salía volando. El aire de dentro del globo lo impulsaba de la misma forma que hoy hacen los motores del avión para que éste se desplace. Lo que sucede en el despegue es algo parecido a lo que nos pasa cuando, en un coche en marcha, sacamos el brazo por la ventanilla: se levanta debido a la velocidad. Y ya que sabemos por qué un avión sube y por qué un avión se desplaza, es fácil imaginar la labor de las alas: la de dar sustentación y ejercer control sobre los movimientos deseados (aterrizaje, despegue, mayor velocidad, etc.) Por cierto, por si alguna vez veis que las alas se mueven sospechosamente... os diremos que todo está previsto y que son extremadamente flexibles; tanto que pueden doblarse y llegar a tocarse en los dos extremos sin romperse.

La segunda pregunta suele surgir una vez que no hay vuelta atrás: cuando estamos sentados en el avión y éste empieza a rodar por la pista. A partir de entonces hay muchos sonidos que no entendemos, pero que entenderemos tras leer estas explicaciones. Lo primero que comienza a sonar con fuerza son los motores; es normal y no hay que sobresaltarse. Al mismo tiempo se van desplegando en las alas unas superficies (flaps) con un ruido característico (como un zumbido agudo) y que son las responsables de facilitar el despegue. También es normal. Una vez que ya se ha despegado y se está volando, las superficies de las alas se volverán a plegar y el tren de aterrizaje (las ruedas del avión) también se replegará. Todo produce unos sonidos característicos y de lo más normal. Si tras el despegue notas una especie de pérdida de potencia por parte del avión no te angusties; también es normal y responde a la reducción controlada de la potencia de los motores. Esta reducción se hace porque los motores no pueden mantener la gran potencia que se necesita para el despegue más de cinco minutos y porque, ya habiendo despegado, se necesita una potencia mucho menor. El sonido es como si los motores se hubiesen apagado (¡claro! ¡si comparamos con el ensordecedor sonido de los motores cuando corre por la pista!), pero nada de esto sucede y el avión tira... ¡vamos que si tira!

Después del despegue y tras un ratito subiendo, el avión parece que se pone recto (más o menos como nuestra habitación) y se apaga el indicador de “Abróchense los cinturones”. Se dice entonces que el vuelo ha entrado en fase de crucero, la más relajadita, y el comandante nos suele dar la bienvenida. El piloto automático, que mantiene velocidad, altura y rumbo adecuado entra en acción en ese momento, a más de tres mil metros de altura.

Y cuando mejor estamos, comiendo y viendo películas, nos avisan de que ya estamos llagando a nuestro destino. Entonces comienza el descenso y con él, una nueva ración de ruidos peculiares. Para poder bajar, los motores tienen que estar al ralentí (si siempre estuvieran encendidos y con alta potencia, el avión no se pararía nunca) y lo que hace el avión es planear. Por otro lado, la superficie de las alas se modifica (igual que hemos visto antes), lo que produce sonidos y algún que otro temblor (totalmente normal y controlado), y el avión suelta de nuevo el tren de aterrizaje (las ruedas; este es el ruido bajo nuestros pies). Entonces se desciende despacio y de forma suave. Al tocar pista a veces ni nos enteramos y a veces notamos un ligero trompazo. No hay que asustarse; los mejores pilotos nos recuerdan aquello de que “Toma dura, toma segura” y para que se produjese algún daño en la estructura del avión, el aterrizaje tendría que ser un auténtico castañazo. Si alguna vez tuviésemos la sensación de que el avión se inclina demasiado hacia un ala al aterrizar, no tenemos que asustarnos, ya que es una maniobra que habitualmente hacen los pilotos cuando hay algo de viento. En ningún momento se pierde el control.

Si la segunda pregunta iba de sonidos, la tercera suele ir de movimientos: ¿qué pasa si nos ponen a bailar el meneíto en pleno vuelo? Antes de nada, debemos aclarar que el avión está diseñado para soportar todo tipo de turbulencias, hasta las más severas, ya que se fabrican para poder volar en las peores condiciones atmosféricas. Y si, por mala suerte, nos tocase un vuelo movidito, lo mejor es pensar que por el mismo precio del pasaje, nos regalan un ratito de montaña rusa. Sentimos si le quitamos emoción a tu vuelo, pero vamos a explicar a qué responden los siguientes movimientos durante el mismo:

  • El viento. Hay veces que se producen cambios de viento en las distintas alturas, lo que provoca una turbulencia parecida a algún bandazo; pero eso es todo y no hay nada que temer. Para que la cosa fuera peligrosa se debería atravesar un huracán, lo que no se hará nunca.
  • Las nubes. Sólo hay un tipo de nubes peligrosas: los cumulonimbos, con trozos de hielo en su interior, que siempre se evitan (el radar del avión las detecta). El resto de las nubes no representan ningún peligro y, como mucho, harán que el avión tiemble levemente al atravesarlas.
  • Turbulencia en aire claro. Esto son los baches que se originan al cambiar el aire de dirección bruscamente. Se crea entonces un vacío de aire y el avión se mueve hasta que encuentra el siguiente colchón, unos metros más abajo. No hay que tener ningún temor, porque siempre habrá aire por el que volar.
  • La diferencia de temperatura. El aire caliente pesa menos que el frío y empuja al avión hacia arriba. Cuando se trata de aterrizar en verano sobre una pista recalentada por el sol, se notarán unos pequeños baches que no son nada más que un poco incómodos. Por si todas estas explicaciones fueran pocas, queremos también decirte que un avión puede volar con un solo motor, que tiene tres sistemas distintos de frenado y que se puede aterrizar sin nada de visibilidad. Pero si quieres saber más de este maravilloso medio de transporte que nos permite admirar el mundo como si fuésemos pájaros... ¡recuérdanos que te contemos algunas anécdotas en el siguiente viaje que hagamos juntos!

Estando de viaje.

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¿Qué es la malaria?

La malaria es una enfermedad endémica que existe en algunos países tropicales o subtropicales y que se transmite por la picadura de un mosquito (el anófeles), que al picar inyecta el parásito de la malaria en la sangre. Recomendamos ponerse en contacto con Explora lo Desconocido antes de empezar un viaje en una de estas regiones o con Sanidad Exterior en C/ Francisco Silvela, 57 – Madrid (91-402.1663 / 91- 401.5035). Te hacemos las siguientes recomendaciones para disfrutar del viaje y prevenir la malaria:

Prevenir la picadura de los mosquitos:

Mediante repelente de insectos eficaz (ver composición recomendada del botiquín), sobre todo al amanecer y al atardecer. Se recomienda repetir la aplicación cada 3-4 horas si se suda mucho y evitarla en ojos y heridas.

Usando mosquitera en la cama y durmiendo en colchones separados del suelo.

Vistiendo ropa ligera de algodón, pero con mangas y pantalones largos, en zonas de selva y pantanosas al atardecer. Se deberán evitar colores que puedan atraer a los mosquitos, como el amarillo. Tomar medicamentos específicos para la prevención de la malaria, siempre aconsejados por Sanidad Exterior.

¿Cómo alimentarme?

En los viajes de Explora lo Desconocido no habrá ningún problema, porque siempre habrá un guía contigo que te aconsejará en cada momento sobre qué comer. No obstante, te informamos de que en ciertos lugares hay que ser muy prudente con lo que se come, ya que los alimentos y las bebidas contaminados son la mayor fuente de infecciones o trastornos intestinales durante los viajes. Se recomienda que:

  • No consumas fruta si no la pelas tú mismo con cubiertos limpios.
  • No consumas verduras si no están bien cocidas. Evites las ensaladas, las salsas, las cremas de repostería, los huevos poco hechos, los helados no industriales y cualquier plato de los bufés si están a la intemperie, por muy apetecibles que parezcan.
  • Nunca tomes carnes, pescados o mariscos crudos o poco cocinados.
  • Con respecto a las bebidas, te recomendamos bebas siempre agua mineral o hervida (los caldos, el té y el café son seguros si han hervido), evites el hielo y no te laves los dientes con agua del grifo si no está potabilizada.
¿Cómo hacer más confortable un viaje en avión?

En cuanto a espacio y movimiento dentro del avión, dado que estar sentado un largo período de tiempo puede provocar hinchazón de tobillos o problemas circulatorios, te hacemos las siguientes recomendaciones:

  • Lleva ropa amplia y de tejidos naturales y así favorecerás una menor presión y una mejor ventilación.
  • Mueve los miembros inferiores en el mismo lugar donde estés sentado (dedos de los pies, tobillos, haz flexiones de piernas, etc.)
  • Ponte de pie de vez en cuando, da algún paseo por la cabina y flexiona brazos y piernas.
¿Qué hacer si...?

...Se me pierde la tarjeta VISA? No hay que alarmarse, pero sí actuar con celeridad. Llama a uno de los siguientes números de teléfono para comunicarlo, dependiendo del país en el que estés:

Alemania 0130-81491
Andorra 00376-823-526
Australia 1-800-805341
Austria 0660-6704
Bélgica 0800-18756
Brasil 000-811-933-5589
Canadá 1-800-847-2911
Chile 1230-020-2136
Colombia 980-12-5713
  Corea del Sur 080-023-4031
Costa Rica 0-800-011-0030
Dinamarca 800-18588
España 900-991216
Estados Unidos 1-800-336-8472
Filipinas 102-7-1800-650-3116
Finlandia 9800-1-0057
Francia 0800-90-2033
Grecia 00-800-11-638-0304
Guatemala 099-00115
Holanda 060-224176
Hong Kong 2-810-8033
Hungría 00(tono)-800-11272
Indonesia 001-800-65-6576
Irlanda 1-800-55-8022
Israel 177-101-6384
Italia 1678-77232
Jamaica 0-800-847-2911
Japón 0120-133173
Liechtenstein 0800-89-2733
Luxemburgo 0800-2383
Malasia 800-2383
Méjico 95-800-847-2911
Mónaco 0800-90-2033
Noruega 800-12802
Nueva Zelanda 0800-445594
Panamá 001-800-111-0016
Portugal 0501-11107
Puerto Rico 1-800-336-8472
Reino Unido 0800-89-5082
República Dominicana 1-800-847-2911
Singapur 1-800-345-1345
Suecia 020-793146
Suiza 0800-89-2733
Sudáfrica 0800-990-475
Taiwan 0080-65-1019
Tailandia (02)256-7326
Venezuela 800-1-2169

De vuelta en casa.

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El jet – lag

Lo provocan las pequeñas diferencias horarias, que acusa nuestro “reloj interno” que nos marca las horas de sueño y vigilia. Para evitarlo o reducir sus incómodos efectos te recomendamos que cuando llegues a tu destino te adaptes rápidamente al horario del lugar.

¿Fotos para concurso?

Te podemos recomendar uno de los mejores lugares para revelar buenas fotos. Pregúntanos y te lo diremos. También tenemos un concurso de fotografía una vez al año en el que puede participar cualquier viajero que haya hecho un viaje con nosotros.